Quiero saber qué es el amor letras

(Quiero sentir qué es el amor) no, no puedes esconderlo. (Sé que puedes enseñármelo) sí, woah-oh-ooh. Quiero saber qué es el amor, vamos a hablar de amor. Quiero saber que es el amor Letra: Quiero un momento para mí, Para pensar en lo que siento, Será mejor que entienda bien, Que juzgue bien mi pensamiento. Una montaña ante mí, El mundo está sobre mis hombros, Y aun así brilla tu amor, Me da calor cuando... Quiero saber ¿Qué es el amor? Me dijo despacio, 'No tengas miedo' Andando en las sombras, perdí mi reflejo Es solo una imagen que vi en el espejo (¿Será algo que ya viví?) ¿Qué es el amor? Letra: Quiero saber, qué es el amor. Quiero saber, qué es el amor.... (Me dijo despacio, no tengas miedo, andando en las sombras, te di mi reflejo. Solo una imagen). Será algo que viví, será que no puedo sentir. Será... 'Quiero Saber Que Es El Amor' Tengo que tomarme un tiempo para pensar muy bien las cosas ya eh sufrido en el amor y tengo miedo a repetirlo Esta montaña debo subir siento que el mundo esta en mis hombros entre las nuves veo el amor me abriga en esta vida fria En mi vidaah hubo angustia y dolor no podre afrontarlo de nuevo no parare ,he viajado tan lejos para cambiar mi soooledad ESTRIBILLO ... Tengo que tomarme un tiempo para pensar muy bien las cosas ya eh sufrido en el amor y tengo miedo a repetirlo. Esta montaña debo subir siento que el mundo esta en mis hombros entre las nuves veo el amor me abriga en esta vida fria. En mi vida hubo angustia y dolor no podre afrontarlo de nuevo no parare ,he viajado tan lejos para cambiar mi soledad. Quiero saber que es el amor quiero que me ...

Interpretación bíblica - Exégesis

2020.09.12 05:09 iglesiadecristocc Interpretación bíblica - Exégesis


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Introducción
Las redes sociales entán invadidas por religiosos que promueven la mentira.
"Declare que el muchacho ya está sano" - Mientras su hijo está en cuidados intensivos, quieren que usted diga mentiras, ¿cómo va a declarar que está sano si está enfermo? ¿esos líderes padecen de locura o retardo?
"Declare que ya está pagada su deuda en el banco" - así se burlan muchos pastores de las adversidades que pasan sus seguidores.
Alguien lee, muy temprano, en las redes: "Dios te dice que hoy todos tus problemas estarán resueltos si lo declaras" entonces esa persona declara por la mañana que su deuda ya no existe. Una hora después recibe una llamada de que al saldo pendiente de pago le están sumando cargos administrativos, es decir, ahora debe más que ayer.
¿Quién falló? ¿Le falló Dios? Dios no es el que publica las mentiras, Él habla a través de las Escrituras, y necesitamos entender el mensaje en ellas.
¿Qué significa "DECLARAR"? Busque el significado en un diccionario antes de usar una palabra que no conoce.
Exégesis
Es el estudio para encontrar el significado original del texto - lo que quiso decir a aquellos cuando fue escrito.
Para hacer este trabajo necesitamos ayuda de personas dedicadas a realizar investigaciones históricas y que también dominen esos idiomas en los que originalmente fueron escritos los textos.
Lo delicado en este asunto es que por lo general se consulta al primer libro que se encuentra, y pocas veces acudimos a fuentes primarias. Una fuente primaria es la documentación existente de la época en que ocurrieron los hechos. Algunas fuentes primarias en relación a la persona del Señor Jesús son: Flavio Josefo Antigüedades judías (escritos aproximadamente en los años 93 y 94), escritos de Tácito, Suetonio, Plinio el joven. ¿Cuál es la importancia de las fuentes primarias? Mayor credibilidad de los datos suministrados; por ejemplo, estos relatos escritos son independientes del canon bíblico y en ellos se confirma la historicidad del Señor Jesús. También existen escritores contemporáneos cristianos como Julio Africano, Orígenes y Eusebio.
Estoy recordando la primera vez que escuché un comentario sobre Mt 19:24 (Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.), decía el predicador: "el texto no se refiere a una aguja de costura o de zapatero, sino a una puerta estrecha que había en las ciudades de aquella época" - Esto es una mala costumbre de predicadores; repetir lo que otro dijo porque parece la explicación más lógica. Referente a este asunto, ¿dice algo Suetonio, talvez Plinio, quizá Julio Africano? ¿dice algo la historia universal? ¿quién lo dijo? Además, pensemos lo siguiente: si realmente se tratara de una puerta estrecha (donde es posible pasar al camello, aun con dificultad), ¿por qué los discípulos vieron que era imposible para un rico salvarse? ¿por qué Jesucristo enfatiza que humanamente es imposible?
Para hacer exégesis es necesario hacer preguntas adecuadas al texto en estudio: las preguntas que se relacionan con el mensaje y las preguntas que se relacionan con el contexto. No podemos desligarnos de la época en que fue escrito un pasaje bíblico, tenemos que saber dentro de qué género literario se encuentra el versículo (no es lo mismo si leemos una frase en Apocalipsis que si la leemos en Éxodo). Sería absurdo pensar que la serpíente de Apocalipsis 12:14 sea la misma que se menciona en Números 21:8, ya que al revisar el contexto descubriremos que una serpiente daba salud, mientras la otra es una metáfora de Satanás. ¿Qué dice el autor? ¿A quién se lo está diciendo? ¿Por qué lo dice? ¿Qué dijo antes? ¿Qué dijo a continuación?
No dude que será necesaria la ayuda de buenos libros para que con sentido común analice la información relacionada con el texto en estudio, libros como: diccionario de la Real Academia Española, diccionario bíblico (como el Certeza), comentarios de escritores serios y de prestigio que anotan bibliografías al final de sus libros, Nuevo Testamento interlineal griego español, Paralelos del Antiguo Testamento, El mundo del Nuevo Testamento, fuentes primarias, etc.
¿Por qué incluyo al diccionario de la RAE? Porque el castellano es el idioma de la Biblia que leemos. Alguien me preguntó "¿usted es evangélico?" y le contesté "primero dígame qué entiende por evangélico". Es mi primer respuesta ante este tipo de preguntas; resulta que el castellano cambia increíblemente, y la RAE va aumentando los significados de las palabras de acuerdo a las constantes investigaciones en diferentes regiones que se habla el castellano. Inicialmente (lo dice el sentido común), daban el siguiente concepto a la palabra "evangélico": Perteneciente o relativo al evangelio. Luego, los no-católicos quisieron diferenciarse y pensaron: "no es suficiente con llamarnos cristianos, porque los católicos también se consideran cristianos, identifiquémonos como "evangélicos"". Entonces la RAE agregó un segundo significado al término: "Perteneciente o relativo al protestantismo" y luego un tercer concepto: "Dicho especialmente de una doctrina religiosa: Formada por la fusión de los cultos luterano y calvinista."
En la Biblia encuentro la palabra "Evangelio", y según el apóstol Pablo significa: muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo - si alguien obedece al Evangelio, ¿cómo se le llama a esta persona en este contexto? "Evangélico" es un término derivado de la palabra "Evangelio". Pero si le digo a cierto grupo de personas que soy evangélico me acusan de hereje ¿puede creerlo? Ellos entienden que "evangélico" es sinónimo de "sectario". Qué manera de inventar conceptos. Así que si alguien me dice: "evangélico" es el que obedeció al Evangelio, le doy mi segunda respuesta: "soy evangélico". Si alguien me dice: "evangélico" significa "sectario", cambio mi segunda respuesta: "no soy sectario, un sectario es alguien que quiere dividir al Cuerpo de Cristo apostatando".
Otro ejemplo:
¿Dónde compro? depende de la ciudad o país, compro en una pulpería (no crean que aquí se venden pulpos), en una venta (lo mismo que pulpería), o en una tienda. Note las distintas maneras de llamar a un negocio. ¿Qué compro? también depende del lugar donde yo esté: "véndame una charamusca", en otra ciudad "véndame un topo yiyo", "quiero una chupeta", ¿qué tal si les digo "posicle"?, "carita", "helado", "bolsita".
7 nombres para un mismo producto en apenas 4 ciudades cercanas. ¿Imagina usted qué palabra usar cuando el traductor quiere explicarnos un término de hace miles de años? Agregándole que la Biblia traducida no irá al mismo barrio o a la misma ciudad sino al mundo entero.
Suponga que mando una carta saludando a mi hija y, entre otras cosas, le dijo: "tené cuidado con los taxis". Imagine que dos mil años después alguien encuentra esta carta y comienza a traducirla a otro idioma y agrega un comentario diciendo: "los taxis eran monstruos que acechaban a las jovencitas". El traductor dentro de 2 mil años deberá investigar cómo era la vida en mi país, cuáles eran las costumbres y cómo era el mundo en que vivo. Si es un buen investigador descubrirá que mi advertencia se refiere a que mi hija debe revisar la placa del medio de transporte que abordará; necesita ella contratar el servicio de un carro con placa roja que inicie con la letra M porque andan asaltantes haciéndose pasar por taxistas.
No olvidemos que una palabra significa una cosa en una oración y algo muy distinto en otra oración, dependiendo del contexto. En el griego (idioma en que fue escrito originalmente el Nuevo Testamento) no es la excepción. La palabra griega "sabbaton" significa "semana" en Hch 20:7, pero significa "sábado" en Jn 5:10. Supe de alguien que enseña que según Hch 20:7 los cristianos estaban reunidos desde el sábado pero como Pablo alargó el discurso hasta la media noche, partieron el pan el día domingo porque ya era más de las 12 de la noche. Madre mía, qué manera de forzar un texto en defensa de su creencia e ignorando algunos detalles. El texto no puede decir "el primer día del sábado" (sería una traducción absurda), además de que el día de 24 horas empezaba lo que ahora sería a las 06:00 p.m. y no a las 12 de la noche.
Conclusión
Estos videos son elaborados para personas sinceras que respetan la Biblia como única fuente inspirada por Dios. No van dirigidos a personas que permiten a sus líderes pensar por ellas.
Tan ciegos estamos, y tan poco es lo que leemos, que cuando encontramos un texto tan sencillo como Mr 16:16 vamos donde una pastora o un pastor y le pedimos que nos explique lo que el texto dice (El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.) entonces recibimos la siguiente explicación: "la salvación es para el que cree, el bautismo es para otra cosa", luego de escuchar semejante barbaridad sonreímos y pensamos "qué inteligente es mi pastor" - ¿así debemos resolver lo que se relaciona con nuestra salvación?
Teól. Fernando Montes

A LOS PIES DE JESUCRISTO
A los pies de Jesucristo es el sitio aquí mejor, Escuchando, cual María, las palabras de Su amor. A los pies de Jesucristo gozaré Su comunión, Pues Su mano fiel y tierna me ha provisto protección.
A los pies de Jesucristo hallo tierna compasión, Él quitó ya mis afanes, ya me ha dado bendición. Puedo yo decirle a Cristo mis cuidados y temor, Y con Él tendrá mi alma gozo, paz, eterno amor.
A los pies de Jesucristo yo tendré Su bendición, En Sus ojos hay dulzura, y en Su seno protección. ¡Qué feliz es el momento que yo paso junto a ti! Ya anhelo el encuentro, cuando vengas tú por mí.
---------- "Sitting at the Feet of Jesus" Letra: Joseph Lincoln Hall (1866-1930) Traductor: H. C. Ball Melodía: O. Durchbrecher Voz: Ramón Ayala
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2020.05.15 06:47 DanteNathanael Nelkenherz: parte 1/2

NELKENHERZ


Las escaleras están frescas con heridas mientras sube escalón a escalón, poco a poco la obscuridad esclareciendo en sus viñetas oculares, volviendo a respirar con tranquilidad. Y aunque presentemente se encuentre solo, en su corazón lleva la compañía de todo el mundo.
La encuentra limpiando claveles en el estanque del jardín. Se pone de puntitas y trata de evadir las recientes flores y frutos caídos de las jacarandas que cubren la casa de la extraña lluvia tardía. Las obscuras ramas dibujan hipotrocoides en el aíre. Gorriones con la cabeza rojiza surfean el flujo etéreo que pasea sobre la ciudad, hacía el moribundo sol, la niebla ascendente pintada más y más de naranja en el horizonte hasta esfumarse en espirales concéntricos. . . . Pero antes de llegar a ella, ve la suavidad y lentitud con la que lava cada pétalo—del rojo pasan al rosa dentro del agua. A su lado apenas queda un par. Acercándose un poco más, las pieles de los irregulares pétalos revelan haber sido artificialmente teñidos con un rojo escarlata. Lentamente, todavía de puntitas, la abraza por detrás, un beso en la mejilla, un silencioso “ya estoy en casa, cuéntame.”
Termina de lavar los últimos claveles, los amarra en un ramo con la liga de su cabello, exdorado y cayendo en gravedad disminuida, seguramente por la presión atmosférica, y por fin le deja ver sus ojos, su mirada decaída. Una serie de jalones cardiacos le hacen instantáneamente besarle la frente y abrazarla. Pequeñas aglomeraciones de tristeza liquida empiezan a bajar por sus mejillas. Ambos se paran al mismo tiempo, petricor acercándose cada vez más. Deja que ella tome el ramo. Lo sostiene cerca de su pecho, manchando su azul uniforme. Caminan hacía la puerta trasera, entrando silenciosamente a casa.
La luz permanece apagada. A través del estudio hay veladoras que él empieza a encender, mientras ella regresa del almacén con un jarro acampanado de vidrio. Dentro de él coloca las flores, agua y unas cuantas lágrimas. Cuando la ultima veladora ha sido despertada, el pequeño cofre, Cuauhxicalco—que le sorprende aún funcioné después de tanto tiempo, especialmente al ser su primer proyecto de carpintería, regalo de su primer aniversario—ya descansa en sus blancas y temblorosas manos. Se acerca y le desabrocha el pequeño collar de oro del cual pende una pequeña llave con las letras vanvda en el cuerpo de esta, que ahora va clink, clink, para abrir y revelar múltiples chalchihuites, jades y serpentinas. De su bolsillo saca 3 jades. Las lágrimas dentro de él no pueden ser contenidas por mucho más tiempo, pero da su todo para seguir mirando en silencio. Ella toma un pétalo de clavel y envuelve una de las piedritas en él. Tan pronto como introduce las tres piedritas se deja caer, él apenas si la alcanza.
La sienta en el sillón de vinilo negro, su favorito, en la esquina del estudio. Toma otra silla y se sienta frente a ella. Después de un minuto, comienza a hablar.
“No fueron 3.”
“Oh. Gracias a Dios. . . .” La tristeza viene ahora a ser reemplazada por curiosidad. “¿Entonces por qué pusiste tres piedritas dentro del cofre?”
La lluvia llega al techo sobre sus cabezas. Su pequeño entra a la habitación, buscando a sus padres, extrañado de no haber escuchado el usual tumulto en la puerta delantera.
“Cuando me llamaste y dijiste que quizás tardarías un poco más, no pensé que fuera tan grave, Cariño.”
Las manitas del pequeño toman otra silla y la arrastra hasta quedar entre ellos. Despeja el cabello de sus ojos y se amarra su casi dorado cabello con una liga que siempre lleva en la muñeca. Su mirada revela entender lo que está pasando. Coloca una de sus manitas de porcelana en la pierna de mamá y la otra en la pierna de papá, y asiente gravemente, pidiendo que continúe.
Und ich gehör dir nicht zu.
Beide klagen wir nun.
¿Dijiste algo, Preciosa?” dice mientras pasea su trapo de derecha a izquierda sobre la blanca superficie moteada del mostrador, dejando un rastro húmedo—susurros narcolépticos de caracol. “¿Has estado leyendo tus poemarios de nuevo?”
“¡Yia! Pfugeljin.”
“¿Vögelchen?” una pequeña risa. “¿Y ahora por qué soy una pequeña ave? ¿Qué hice ahora?”
“Eeeees—“ acercándose hacía él, hasta dejarse caer sobre sus hombros, rodeándolo con sus suaves y cansados brazos, recostando su cabeza en palpitante pecho de su amado, para continuar “—porque eres el que me lleva al cielo en tus alas.”
Las ultimas tormentas han dejado de caer, aunque el hombre del clima, Don Eladio, alias “Hieladio,”avisó de un frente frío que llegaría del Norte por la tarde. El un poco oxidado gallo de los vientos, siempre anunciando en sutil canción la víspera del amanecer sobre el letrero de la florería, Nelkenherz en grandes letras serif rojas sobre un fondo blanco, avisa que el viento se acerca no desde el Norte, pero del Este.
En el encuadre se puede ver la parte baja del letrero de la tienda, del cual cuelgan cuatro bulbos geométricos, uno parpadeando, a punto de morir; ambos ventanales llenos de flores por detrás. Y la gran puerta de cristal-madera obscura, de la cual sale jovial, suelta y sonriendo naturalmente a quien pase Maxine Boan. La florería le pertenece a ella y a su esposo, Kelvin Antares. Las piernas del lucero de la calle Aloe se mueven de un lado para otro por debajo de su danzante vestido mientras recoge las restantes mesas que por la mañana estaban llenas de amapolas, lirios, petunias, girasoles, rosas, margaritas, geranios, hortensias, petunias, begonias, gitanillas, azucenas, nomeolvides y claveles—los primeros del año. La cámara no puede captar muy bien todo el rango de colores por la mañana, pero ya que es tarde, bajo la luz monótona, nublada, saturada, ella brilla en el centro de la película.
Un pequeño beep avisa que ya ha terminado de grabar. La guarda dentro de los tantos bultos de su chaqueta y se levanta de la silla frente a la florería. Todos esperan ya la lluvia, pero no viene . . . espera pacientemente en las alturas para dejarse caer.
La cita es alas 19:30, en la entrada a la Posada del Sol.
Realmente no sabe lo que está haciendo. Un amigo le había recomendado trabajar con Tomas Villacorta Jr. Desde hace un año. Era un trabajo simple como este: ir y tomar video de un grupo de amigos que siempre se reunía cerca de Plaza San Pedro. Cuando la noche caía, bajo el manto matrimonial del sol y la luna, de las estrellas y el smog, se acercaban más, pagándole a alguien en la iglesia para subir a la azotea, al Hospital Juárez. Allí llevaban un tipo de ritual para comunicarse con la Planchada. Habiendo contactado previamente a la Quemada unos días antes, que había revelado el nombre de aquel malvado italiano, pidiendo que le hicieran pagar por lo que hizo, pues así lo quería la Tierra.
“Deste gafe ni la Llorona sabe. Su crimen castigado verlo he. ¿Encontréis vosotros a V.? Diz que Planchada en vida fuera duno de su cuna amante.”
“¿Eulalia ‘La Planchada’ del Hospital Juárez?”
“Con ella averar.”
Así que lo hicieron. . . . Un poco.
La Planchada estaba demasiado cansada después de la pandemia que ocurrió hace unos años. Los pacientes necesitaban demasiada atención. Incluso tuvo que ir de paso a otros hospitales para suplir con la carga a los enfermeros espectrales que allí laboraban. En sus aventuras fuera del Juárez se encontró a varios fragmentos del alma de Nightingale trabajando horas extra. Historias fueron intercambiadas y pronto Eulalia se dio a conocer en todo el mundo fantasmal benigno. (Algunos dicen que incluso el maligno, pues se apareció el fantasma de un criminal, herido, una noche en la explanada del Juárez. Eulalia lo curo y lo cuidó sin dirigirle la palabra.) Esto hizo que se arreglara de nuevo el cabello y lavara sus ropas, por lo que cuando finalmente apareció, casi no la reconocieron. Era 12 de mayo. Se sentó con ellos.
Eulalia reveló el nombre de aquel muchacho que la engaño, dejándola atrás, sola. Huyendo con aquella que finalmente llamaría esposa . . . Teodoro V.
Los chicos desaparecieron uno a uno después de eso. Él nunca lo supo.
Pero el dinero escaseaba, y el trabajo del magnate transnacional era demasiado fácil como para que pagara $10000 . . . solamente por filmar por una semana a una reconocida pareja que vendía flores y nunca daño a nadie. Demonios, incluso él mismo había ido a comprarle flores ahí a ella . . . a ella . . . varias veces. . . . ¿Qué podría pasar?
En las puertas de la Posada del Sol lo esperaba un agente vestido de basurero—es eso . . . sí, dice “prohibido penetrar a personas no autorizadas:” nice—naranja como el metro, como el cuerpo de una pluma, estoico, llenando botes despintados y oxidados de una cantidad exagerada de basura para un disfraz. Le hizo una señal de que echará el instrumento en la basura.
Bajo la acera, dando la mejor impresión de desinterés que pudiera, y aventó todo junto dentro del bote de basura orgánica. El hombre le maldijo.
Antes de llegar a casa, por curiosidad pasó de nuevo por la florería. Maxine ya había recogido todo y se encontraba dentro. En su mano una taza que al beber de ella empeñaba sus lentes. Kelvin estaba terminando de merodear en la caja, un último click antes de acercarse a Maxine, quien instantáneamente sonríe viéndole a los ojos . . . ¿fue eso una patada? No puede ver muy bien desde ahí.
Recuerda que todavía lleva puesta el arrugado disfraz, desparramándose a los lados como una masa viscosa dejada mucho tiempo sobre la mesa. Se la quitó y la desechó en el cubo más cercano. Finalmente se arma de valor para ir a saludar a la pareja, que ya van un paso afuera de la florería. El cielo aún está gris, pero ni el viento ni la lluvia tienen la presencia que se esperaba. Cuando Kelvin apaga las luces, todos los colores de la calle Aloe se dispersan a los vientos como motas de polvo. Ni una herida traería un poco de color de vuelta.
“¡Memo!” salta Maxine. Su negro cabello lacio se alza y cae lentamente en ritmo con su vestido, resaltando la luminosidad de sus dientes, rodeados de un rojo natural. Se acuerda de ella. “¿Cómo has estado? Hace mucho que no pasas por la tienda. ¿Las cosas siguen mal?”
“Si. . . . No la he vuelto a ver desde el invierno. Navidad fue la última vez que estuvimos verdaderamente juntos, desde ahí he estado estático. No sé si—“
“Memo,” interrumpe Kelvin.
“Señor,” haciendo un pequeño saludo japones, sincero y automático, con los ojos fijos en el suelo.
“Me pareces un excelente chico, Memo. Desde que venías a comprarle ramos personalizados, desde la primera hasta la penúltima vez que entraste en esta tienda, pude ver en tus ojos cuanto la amabas. Ah, no solo en tus ojos, todo tu ser rebosaba de amor, de energía.” Una pequeña pausa, sus pupilas brillantes, buscando qué decir, le dan la vuelta al mundo.
“Es repentino,” voltea a ver a su esposo, que le da el si con la cabeza. “¿No gustarías acompañarnos un poco a la casa? Me gustaría saber qué está pasando contigo y con . . . ella.”
“No se preocupe, puede nombrarla.”
“—con Claire.”
“Por supuesto, no tengo nada más que hacer por hoy.”
Después de 5 calles y 2 vueltas, subiendo las escaleras verdeas, las que si tienen barandal, llegan a una grandiosa reja que tiene las letras A&B en la cúspide, sobre las cuales descansa una corona de flores. Todo el trabajo de hierro parece estar hecho a base de gigantes flores petrificadas.
Guillermo mira su reloj . . . se le hunde el pecho. Ya es un poco tarde, pero ya no hay una razón por la cual llegar a casa lo antes posible. Comprará la cena en el camino de vuelta . . . y una botella de ron.
Adentro va Maxine, luego Guillermo y finalmente Kelvin, quien cierra la puerta tras de sí. Dentro de los umbrales de la casa, Guillermo puede ver claramente una distinción entre aquel lugar y el mundo exterior. Todo huele a paz, el peligro ya no sabe en su boca. ¿Es esto lo que es un hogar? Su pecho se hunde todavía más. Trata de que los recuerdos de un futuro imposible ahora no le llenen los ojos, desbordando todo aquello que no dice, el dique de su escasa seguridad llevado a un punto crítico. La humedad derrumbándose lentamente sobre su cara lo llevará de nuevo a la orilla del mar donde la conoció. Sabe que cada vez que lo hace, la brisa de barre su corazón con bruma algún día lo convertirá completamente en un bloque de sal, uno que todas las empresas que lucran con la insoportable inaceptabilidad de una partida, esperando en los valles emocionales donde la obscuridad es más densa, más pesada, que se pega a la piel, exprimirle todo hasta convertirle en un fantasma que recurre a la pornografía, el alcoholismo, la putería, para seguir huyendo . . . pero nunca podrá huir de nada. Y lo sabe. La promesa de amanecer en otro día más brillante, apenas consciente, con la boca seca y una resaca, siempre termina por llevarlo a un día todavía mas obscuro, donde el sol sigue brillando igual pero lo siente cada vez menos. Los horizontes a los que quiere llegar son solo los bordes de su tumba, y cada vez que cierra los ojos, la única luz que hubo en su vida, la única que dejó entrar, va rondando en el laberinto de su tragedia, sin parpadear . . . ni sus parpados lo protegen de notar su ausencia. . . .
. . . y Maxine lo abraza sin dudar. Finalmente llora. Kelvin entra para preparar la sala.
En los lapsos que puede abrir los ojos, un poco distorsionadas por el mas acuoso, puede ver muchas flores y cajas, cajas grandes, apiladas por doquier.
Maxine lo sienta a su lado en el sillón más largo, dando de frente a la apenas usada chimenea. “Deja salir todo,” le dice.
Kelvin cena solo. Deja preparados otros 2 platos y sube a realizar una llamada. Aún cuando Guillermo ya ha dejado de llorar, La voz, con un tono de emoción igual al que cuando empezó, puede oírse todavía.
“Así que eso paso. . . .”
“Ya han pasado tantos días y todavía la extraño.”
“No importa,” Maxine con una sonrisa. “La verdad solo la extrañas porque le daba estabilidad a tu vida. Desde que se fue, nada ha sido lo mismo—¿cierto?—pero no tiene que serlo. Las cosas deben de mejorar. Y todo, especialmente el amor, se da de forma natural. Me contaste que incluso has rechazado a algunas personas por ella. Bueno, me parece que es porque crees que no eres digno de nadie, le tienes miedo a demostrarle a otras personas lo que realmente eres. Pero dime, ¿te has sentido mejor por rechazarlas? Quizás sientas que estás siendo responsable al no entrar en una relación, pero, querido, no lo estás siendo. Vales muchísimo como para que sigas huyendo de tomar responsabilidad de ti mismo, Sabes que tu corazón quiere amar, pero lo único que haces cuando se presenta ese amor es huir, llenándote la cabeza de mil cosas. No retrases lo inevitable, no quiero que te hagas daño.
“Pero ah, hermoso, mírate. Realmente mírate. Estás así por alguien que ya no está. Tu amor es muy grande. Tiene una fuerza inmensa. Ocúpalo en ti mismo y en alguien que realmente quiera lo mejor para ti. Quizás pienses que no es así, pero encontrarás a alguien que te ame, que pueda ver a través de todo lo que escondes, directo al tesoro de tu alma. Y ni tu pasado ni tus miedos le van a importar, por que está ahí no solo para amarte, también para enseñarte todas las cosas que hay por amar en ti: cuando la veas sonreír, cuando le haya contado a alguien de ti y al presentártelos digan ‘¡Memo! es un placer conocerte,’ cuando duerma tranquilamente en tu pecho y te diga con toda seguridad que tú eres lo que ella quiere. Y cuando menos te des cuenta, tu corazón habrá sanado, y ella te tratará igual, pero ahora estará aliviada de que puedes por fin verte como ella te ha visto desde el principio. Y no es que no vea toda la obscuridad en tu corazón, no es que sea ciega a ella, a veces, cuando no la veas, tendrá miedo, pero sus ojos brillarán de nuevo, pues sabe que eres realmente aquél que brilla por debajo de toda esa obscuridad.”
Antes de que la sonrisa de Memo se transformara en llanto, Kelvin baja al fin, sus pasos resonando en la escalera, pues baja dando brinquitos.
“¿Ya?” le pregunta a Maxine. Ella asienta. “Bueno, toma,” le dice a Guillermo, alargando el teléfono del cual ya cuelga una pila portátil.
“Amm . . . ¿yo?”
“¿Quién más, campeón?”
“Ah, uhhh, ahhhh . . . okay . . .” se pega el teléfono a la oreja. “¿Bueno?”
“Holaaa, ¿Memo?” Al oír aquella voz, el corazón de Guillermo empieza a latir de otra manera, no con ansiedad, pero con emoción.
“S-s-¿si?”
“Un placer Memo. Me llamo Eurus y—“
“¿Crees que estará bien? Eurus lleva mucho tiempo queriendo conocerlo.”
“Lo hará. Nuestra niña es la mejor.”
Cuando bajan de nuevo, la llamada todavía sigue su curso.
“—si solamente la buscas cuando estás triste, no la amas. Definitivamente extrañas la seguridad que te daba. Es más fácil regresar a lo que eras antes, porque así ya nadie podrá juzgarte por lo que eres realmente, temes abrirte con alguien más, porque como dijo mamá, crees que no te amaran. Bueno, Cariño, la realidad es que muchos y muchas te han amado, pero en tu necedad, has cerrado la puerta por un amor oxidado, que ya ni es cenizas, es carne muerta, y te vas a pudrir con ella si sigues aferrado.”
Al llegar a casa, ya muy de madrugada, Guillermo. . . . Bueno, la conclusión lógica entonces es que realmente amas a quien buscas cuando estás feliz, ¿no? . . . Guillermo estaba muy feliz. Y no podía dejar de pensar en Eurus.
. . .
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2020.04.12 02:41 paxacutic BUJO (Historia Corta)

Le pedí a mis seguidores en IG que propusieran premisas para escribir 15 historias cortas en 15 dias. en total fueron 25 premisas, esta es la primera de ellas elegida por un randomizer en la web, cada dia publicaré una y comenzare a escribir otra.
Premisa: Te despiertas con dolor de cabeza, vas a tu trabajo y todos estan sorprendidos de verte, llevas desaparecido 3 años
Tiempo: 4 horas y 4 minutos
Revisiones: 2

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BUJO
de: David Main
Mientras se disipaba la neblina de mis ojos al amanecer, trataba de descifrar una serie de números escritos en la pantalla de mi teléfono, no lo tenía registrado y el mensaje que había llegado unos 40 minutos antes leía: “sé que dijimos que nunca más, pero necesito que lo hagamos una última vez”. Limpie mi rostro y me encontré con la ausencia de Verónica a mi lado, hasta su olor se había ido antes de que yo me despertara, cada día siento que se lleva tajos más grandes de sí misma, aunque su ausencia me permitió volver a leer aquel mensaje con más calma.
Traté de recordar ese orden particular de números añadidos a algún contacto que pudiera haber borrado en los últimos meses mientras entablaba mi amistad y ahora relación con Vero, pero nadie me venía a la mente, al menos nadie que mereciera una segunda oportunidad. Al borrar el mensaje pude ver la hora y tiré mi celular a un lado para poder revolcarme en la miseria de que la alarma había sonado 45 minutos antes y ya no había tiempo para el desayuno.
Tome una ducha revoloteando entre el afeitado, el cepillado y el colirio en los ojos para sustituir superficialmente la taza de café que podría calmar este dolor de cabeza que no me deja pensar. Llegaría a la oficina y luego de los saludos respectivos iría a calentarme una taza en el microondas… no debí borrar el mensaje, pude haber averiguado quien era, seguro era un numero equivocado, pero igual, a lo mejor esa persona piensa que el verdadero receptor la está ignorando y no es justo, no debí borrarlo, y ¿si era para mí?, Verónica se ha vuelto una rutina agotadora de fingir interés en sus insignificancias extrapoladas por tanta carencia afectiva… Quizá pueda encontrarlo en alguna carpeta de mensajes borrados, y llamo al número, solo por ayudar, solo por sacar de dudas a esa persona.
Me tiré encima la camisa blanca y la corbata amarilla de los martes, me pareció curioso que el olor a naftalina hubiera penetrado tanto mi ropa desde la última ronda de lavandería hace solo dos días y tuve que pasarle un pañito húmedo a mis cuatro pares de zapatos para quitarles el polvo que opacaba ese brillo aplicado religiosamente los domingos. Hice el chequeo correspondiente en cada uno de mis bolsillos para que no se me olvidara nada en el apuro del retraso, cartera en el bolsillo derecho del pantalón, pañuelo que hace juego con la corbata en el interno del saco a la derecha, tome mi cuaderno de apuntes y revise el celular por mensajes que me dieran pistas de la rutina del día, la pantalla estaba iluminada por un número desconocido y sus 4 llamadas perdidas, ¿es ella, o es un el?, ella seguramente, aunque “necesito que lo hagamos una última vez” suena más a él, a hombre intenso pidiendo una última oportunidad para un polvo de lastima, más tarde le escribo, en la hora del almuerzo, a lo mejor le saco un buen rato a todo esto.
Encontré dos mensajes relevantes, uno de mi padre pidiéndome dinero para comprar sus pastillas y uno de Vero diciéndome con su versión pegajosa del amor que no olvidara la harina de trigo, ayer no la anoté, así que la había olvidado, pero escribí ambas peticiones en mi diario del día, guardé el celular en el bolsillo interno a la izquierda de mi saco y el diario con mis tareas en el izquierdo del pantalón junto a mi bolígrafo y su tapa.
Revisé que todo excepto la nevera estuviera no solo apagado si no desenchufado y salí tan rápido como pude sin agitarme demasiado.
En el camino le escribí a Vero, guardada entre mis contactos simplemente como Amor, me sentí tentado como tantas otras veces a cambiar ese calificativo a su nombre de pila, quizá eso haga que el final sea más sencillo, cuando se vaya no tendré que cambiarlo, y cuando venga la siguiente no tendré que explicarle por qué en lugar de crear el contacto “amor” solo modifique los datos, no quiero dejarla, eso sería demasiado ruido, quiero que se vaya, que tome la decisión propia de recoger sus maletas e irse un día dejando solo una nota de adiós firmada dramáticamente con un par de lágrimas, pero su baja autoestima le permite aguantar tantos abusos y además se culpa por ellos, ha sido imposible zafarme de esto, pero pensare en eso cuando la cabeza deje de dolerme, después del café, por ahora un mensaje de buenos días será suficiente, y un “te extrañe esta mañana cuando me desperté y no estabas a mi lado”, a ella le gustan esas cosas, yo las encuentro innecesarias, quizá sea esa la razón, quizá por eso termine de irse, quizá sería mejor si borro esa última parte.
Al entrar al vestíbulo saludé de nombre a algunas personas que no me regresaron la cortesía y algunas otras me saludaron de una forma tan efusiva que me pareció exagerado. Me tuve que detener en la entrada de la oficina cuando mi tarjeta magnética no me dio el acceso, y fue una mujer joven que no había visto antes quien con una sonrisa amable y un carnet igual al mío me invito a pasar antes que ella. Le agradecí el gesto con una sonrisa y la típica línea de “cuando uno anda más apurado…”.
Los pasillos me eran familiares pero las cámaras de seguridad no, había algunas decoraciones que no recordaba y tantos rostros nuevos que por un momento pensé haberme equivocado de piso. Continúe mi recorrido hasta el cubículo a la izquierda del medio donde iba a pasar las próximas 8 horas de mi vida y al llegar había un hombre de pie recostado de mi escritorio mientras hablaba con la vecina del cubículo contiguo, le pedí disculpas y el me ofreció ayuda, le pregunte que si había algo malo con mi computadora y el hombre dijo que no, entonces le pedí permiso para poder sentarme y este me respondió que no podía sentarme allí porque ese era su puesto de trabajo, sonreí buscando alrededor a alguien que pudiera aprobar el humor en la situación pero solo vi un mar de rostros apáticos.
- ¿nos cambiaron de puestos?
Pero aquel hombre respondió que no sabía que decirme, que él había estado sentándose en ese puesto por… y miraba a su vecina de cubículo… ¿dos años? Y ella asentía con cada palabra. Puede ser el dolor de cabeza o la falta de café, miré alrededor para ubicarme mejor y reconocí la vista a mi derecha, los edificios más altos donde seguro había gente con mejores trabajos que el mío y mejores sueldos que el mío y con vidas menos aburridas que la mía. Y pude ver que aquel hombre entro en modo defensivo cuando dejo de recostarse del escritorio y se paró pecho a pecho frente a mí, una avalancha tibia comenzó a recorrer mi cuerpo desde el abdomen en todas direcciones y sentí el impulso de cerrar mis puños. En lugar de eso, abrí mis palmas a la altura de mi pecho y hacia el.
- No hay problema – le dije manteniendo un tono amable – voy a recursos humanos para que me digan que fue lo que pasó, no hay problema.
La oficina de recursos humanos estaba al final del pasillo, detallé a cada persona y cada conversación sin escuchar familiaridad en ninguna de esas voces o rostros, pero supe que estaba en el lugar correcto porque reconocía las oficinas donde entraba a robarme grapadoras y mouse pads solo para sentir ese aventón de energía en la boca del estómago que nunca pude descifrar, pero tenía el encanto incomodo de insertar un hisopo profundo en mi oído.
Aún estaba cerrada, antes de seguir dando vueltas preferí ir directo al área del comedor, me tomaría una pastilla y una taza de café, seguramente es un error mío, siempre se me olvida todo, por eso me gusta usar los diarios, cada vez que necesito hacer memoria solo tengo que revisarlos, año, mes, día, todo está ahí, al punto de que si no los tuviera guardados desde hace más de 10 años estoy seguro que no recordaría lo que paso ayer.
Tomé una pastilla para el dolor de cabeza con un poco de agua en vaso de papel y me senté a masajear mis sienes con los ojos cerrados esperando que el café diera sus vueltas respectivas durante un minuto en el microondas, y un dolor que tiño la oscuridad de mis ojos cerrados con rojo se apodero de mi al sentir una palmada en el hombro derecho, solté un quejido y encontré colgada en el aire la disculpa de una voz que por fin sonaba familiar.
- Coño disculpa ¿Tatuaje nuevo?
- ¿Cómo? - Le respondí a Henry, es quien maneja Recursos Humanos, seguramente estaba en el baño aprovechando el momento en que todos están socializando en sus cubículos para estar solo en su templo
- En el hombro ¿o es alguna lesión?
- No, no sé, pero me desperté con un dolor de cabeza horrible y ahora me duele el hombro
- ¿Y aquí vienes a liberar la tensión?
Ambos sonreímos pero dudo que haya sido por las mismas razones, cuando sonó el pitido del microondas le ofrecí café pero no acepto, le hable sobre el hombre sentado en mi puesto de trabajo y Henry me contesto que sí, que era “Marquitos”, y cuando le pregunte que hacía “Marquitos” en mi puesto de trabajo, Henry me contesto “tu trabajo, pero mejor”, y mientras soltaba una de sus risas corporativas sentí la vibración de mi celular iluminado con un “Número desconocido, 9 llamadas perdidas”, me apresure a escribir un mensaje de respuesta diciendo simplemente “Numero equivocado”, quise aclarar lo del tal Marcos estaba haciendo mi trabajo pero Henry hablo antes que yo.
- ¿Qué has hecho últimamente?
- ¿Ultimamen…? - - ¿desde ayer? – y sentí que mi tono no fue tan amistoso en esa última parte
- Si bueno, últimamente, o... ¿Qué vienes a hacer por aquí? ¿andas buscando trabajo?
Por su expresión, seguramente levante la voz, el dolor de cabeza empeoraba y aquella lava que parecía recorrer mi cuerpo en calma apilaba unos vapores que presionaban contra mis cuerdas vocales, quería gritarle y sabía exactamente que decirle, con el pulso firme me lleve las manos al rostro y sin mirarlo directamente intente hablar en el tono más monótono que pude.
- ¿Me botaste y la manera de decírmelo es poniendo a otro a trabajar en mi puesto sin avisarme? – pero seguramente levante la voz…
Henry buscaba en mi mirada algo que le diera continuación a nuestro intercambio amigable, pero lo que hallo fue una ira creciente que perfumaba el ambiente en bilis y cianuro, se puso de pie y me lanzo una de sus sonrisas condescendientes y me hizo la sugerencia de que me terminara el café y que cuando me calmara un poco pasara por su oficina, antes de irse me dijo que era un placer volverme a ver mientras me extendía la mano, le regrese el gesto sin levantarme del asiento.
Pasaron unos 10 minutos y volví a revisar mi teléfono
[No es un numero equivocado, Víctor, ¡te necesito!]
Bueno, sea quien sea sabe mi nombre
[Quién es?]
Deje el teléfono en la mesa esperando la respuesta y presioné mis ojos con los pulgares para disipar el efecto que la luz blanca tenía sobre mis ojos sensibles. No hubo respuesta inmediata, respire profundo y me dirigí a la oficina de Henry y por allá a lo lejos escuche otra voz familiar llamando mi nombre
- Víctor!
Y me preguntó que como estaba en medio de un abrazo fuerte, ella había empezado hacia unos meses y me toco a mi enseñarle donde estaba cada cosa en la oficina, los nombres, lugares cercanos para comer, nunca hemos entablado conversación fuera del entorno laboral, pero parecía muy feliz de verme, preguntó que cómo estaba, que cómo me había ido, que en qué andaba y yo trataba de responder con una sonrisa y un “bien, bien, todo bien” a cada una de sus preguntas que incrementaban exponencialmente mi propia duda de estar en el lugar correcto, hasta que se me ocurrió preguntarle…
- Vicky, ¿hace cuánto que no nos vemos?
El frio que recorrió mi espina encontró un aliado en la vibración del celular en mi pecho y aquel número desconocido
- Cómo… ¿3 años? Más o menos.
Me aleje de ella con la excusa de tener que atender la llamada entrante y la promesa de pasar a verla antes de irme, deslice el circulo en la pantalla hacia el icono verde y escuche un apresurado
- ¡No vayas a colgar!
Era una ella, ¿quién eres? Fue la pregunta más apropiada pero nuevamente el dolor punzante en mi hombro fue alborotado por una palmada de saludo, esta vez me doblé del dolor y escuché a Henry nuevamente disculparse
- ¡Coño marico es que se me olvida!
- Tranquilo – diciéndole también a la mujer al otro lado del teléfono que no iba a colgar, que me esperara un momento
- ¿Todo bien? - Cuestiono Vicky con mas preocupación que duda
- Si, dame chance y voy al baño a ver qué es lo que tengo en el hombro que me duele tanto, ya vengo
Frente al espejo prístino de aquel baño con luces automáticas y lavamanos con sensores de movimiento, pude ver los vasos rotos que el colirio no pudo disimular en mis ojos, enjuagué mis manos hasta que estuvieran lo suficientemente frías para pasarlas por el rostro y cuello secándolas con el pañuelo amarillo antes de recoger el teléfono a un lado del lavamanos y continuar con la conversación
- Aquí estoy
Dijo mi nombre completo seguido de la dirección exacta de mi apartamento, describió mi cabello castaño hasta el último detalle del corte barato, el marrón de mis ojos con una precisión pantone y mis comidas favoritas dependiendo del humor y la ocasión. Yo iba quitándome el saco y aflojando la corbata hasta notar una forma diminuta de X en puntillismo que había penetrado la tela de mi camisa blanca. Desabroché suficientes botones para poder llegar a distinguir claramente una serie de diminutos puntos equidistantes en mi espalda cruzados con una X, todos menos uno. Con el pañuelo húmedo limpié la sangre del penúltimo que estaba tan fresco, hinchado y mal curado que no pudo haber tenido más de 24 horas en mi piel, solté un quejido de dolor inesperado y ella al otro lado del teléfono se detuvo.
- ¿Paso algo?
- Tengo… algo en la espalda
- Los tatuajes – respondió ella sin dudar un segundo. Sin perder detalles en como tenía tanta información sobre mi le pregunte cuales eran sus intenciones
- Hoy no sabes quién soy, pero ayer lo sabias, y tienes que venir porque necesito que seas quien eras ayer
El silencio era la única respuesta aceptable en ese momento y ella seguía insistiendo, llamándome por mi nombre, mi nombre que sonaba tan extraño en esa voz que no había escuchado jamás y al darle mi mejor discurso de “no sé quién eres o que quieres, pero si me vuelves a llamar voy a llamar a la policía” ella interrumpió para decirme
- Tus diarios, los tengo todos
- ¿Cuáles diarios?
- Los que has estado llevando durante los últimos 3 años – respondió cortante y segura – no tienes que creerme a mi Víctor, pero puedes creerte a ti mismo
Salí corriendo del baño y hacia la puerta, el vestíbulo, la calle, el metro, mi casa. No supe si le conteste a Henry su comentario de “que no vuelvan a pasar 3 años…” y le escribí a Vero un mensaje de “dónde estás?” seguido de otro preguntándole si había recibido alguna llamada extraña el día de hoy. Subí a revisar mi caja de diarios pasados, todos estaban allí, semana a semana, mes a mes, año a año, mis rutinas, mis canciones descubiertas, mis metas logradas y las que fueron dando paso a cosas que requerían menos esfuerzo y compromiso, la pantalla de mi teléfono aun brillaba con el “Número desconocido, 15 llamadas perdidas” y en la numero 16 conteste
- Todos están aquí, mis diarios, no falta ninguno
A lo que ella respondió con un simple y lapidario
- Revisa las fechas – y colgó
Estaban ahí todos, 2010, 12 meses, 2011, 12 meses, 2012, 2013, 2014, 15, 16 y 2017 con sus 7 meses hasta el presente que es el octavo, no falta uno solo, agosto 2017 leí en la portada del que estaba usando en ese momento, comprar harina de trigo y transferirle a papá, no hay error, yo no cometo errores, para eso son los diarios.
Tomé nuevamente el teléfono para llamar a aquella mujer y poner en evidencia su error cuando en la pantalla de bloqueo pude leer la fecha y la hora de hoy, 10:45am, martes 7 de abril, 2020.
Mi estómago se hizo un nudo que se deshizo al instante en un líquido frio y denso que congeló todo rastro viscoso de lava hasta la planta de mis pies, 3 años, 2017 al 2020, 3 años, debe ser un error, pero al encender la computadora me lo confirmó, intente llamar a Verónica, pero en el momento volvió a brillar mi pantalla con aquel “número desconocido”, que comenzó a recitar:
Agosto 2017, Quiero tomar toda esa amalgama de pensamientos que me invaden y exteriorizarlos.
Y continuó:
Entrenamos nuestras mentes para perdonar, para aceptar, para olvidar. Pero yo, yo no tengo nada que olvidar, que perdonar, pero si mucho que aceptar, he estado vigilado desde siempre, padres, maestros, jefes, cuya autoridad me ha mantenido caminando por esta línea recta de moralidad, la estabilidad y la normalidad. A tal punto que cuando ellos no están me vigilo yo mismo con sus propios métodos, sin voz ni decisión sobre mi propia vida ni mis propios actos, tomando cualquier oportunidad por insignificante que sea para darme una pequeña dosis de lo que podría ser. Pero de ahora en adelante, lo que podría ser, ¡será!
Y concluyó diciendo:
- ¿Suena a algo que escribirías tú?
Inmediatamente partí a la dirección que me había dado, me tomó poco más de hora y media encontrar el lugar y otra hora y media antes de armarme de valor para entrar en aquel edificio que albergaba el apartamento 11-B con vista al oeste.
Cuando abrió la puerta me sorprendió su fragilidad, no más de 26 años, delgada, cabello recogido, en shorts y franela de pijama. Entré en silencio asegurándome de no ver alguna sombra extraña o escuchar algún sonido que indicara la presencia de un tercero, ella cerró la puerta detrás de mi sonriendo “no hay nadie” dijo mientras leía mis pensamientos como si hubiese entrado en un lugar familiar para ella. Se presentó como Adriana, aunque sospeche que no era su nombre verdadero, me ofreció café a lo que me negué pidiéndole de inmediato que me mostrara los diarios si no era problema, apuntó a un pasillo a la derecha que conducía a uno más breve que se bifurcaba en dos cuartos, uno usado como habitación y el otro como estudio.
Entré en el estudio y me acerqué a una caja endeble llena páginas y páginas en orden de días, meses y años, a veces incluso horas, páginas y páginas enteras de narrativa intensa que detallaba desde el color de ojos hasta las medias de personas que nunca había conocido, la lectura de labios de conversaciones que nunca había tenido y canciones para armar playlists sugerentes que me hicieran entrar en el humor y la conciencia de aquellos personajes.
Encontré de mi puño y letra palabras que destilaban sangre y una crueldad sin límites. Mientras ella me explicaba, yo estaba maravillado con aquel sistema que aún no entendía, pero mi naturaleza de hábitos sentía orgasmos al ver las calificaciones de 0 a 5 estrellitas debajo de cada nombre inédito en la portada, “Sancho” se leía en uno, 3 estrellas, “Homero” en otro, 2 estrellas. Adriana me explico que la calificación era dictada por el nivel de dificultad y disfrute del proyecto, 1 estrella era una experiencia vacía y demasiado fácil, 5 estrellas eran ideales, pero según ella solo lo logramos una vez. todos estaban identificados por numero en la parte de atrás, encontré niveles de sadismo y tortura que devengaban en una corriente de éxtasis catártico al centro mismo de mi sexo, y entonces, ella.
Ella que venía a limpiar el desastre, ella que venía a degustar en donde fuera y en cualquier entonces aquel torrente de excitación enfermiza que deslizaba en su lengua despertando cada una de las papilas gustativas de su morbo, ella con sus ojos inmensos que hiperventilaba y sufría taquicardias de gusto al ver como yo terminaba una vida tras otra después de que su encanto de sirena en tierra las atraía, ella que disfrutaba saber que yo era capaz de hacerle esas cosas a cualquier persona, incluyéndola, ella que me pedía que la ahorcara como en el diario de septiembre del 2018 que tenía una calificación de 4 estrellas, ella que me pedía que me riera mientras la dejaba amarrada a la cama, llorando, cubierta de mi saliva y su sangre, supurando en hematomas y quemaduras de cigarrillo como en mayo del 2019 con calificación de 3 estrellas, ella que me pedía que le pusiera el cuchillo entre las piernas y la dejara sentir el filo rozando su piel como en febrero del 2018, ella que quería vivir en la incertidumbre de si la muerte le permitiría renacer una vez más entre mis brazos.
Era yo en todas y cada una de esas líneas, ese yo que finalmente podía leer sus propias vísceras para complacerlas en cada capricho, era yo en cada página, y me perdí tanto en la lectura que devore casi la mitad de los diarios en la caja antes de poder reaccionar y hacer una cuenta mental, hay solo 19, dijiste que eran 3 años, 3 años son 36 meses, y ella me contesto que en total habían 28, de esos 28 solo 27 estaban terminados, pero que las condiciones nunca fueron ideales para el numero 28, por eso a tu ultimo puntito en la espalda le falta la X
- ¿Pero y donde están los demás? ¿Dónde está el numero 1? – sentía ese aventón enérgico mezclado con el vapor acumulándose en la parte de atrás de mi garganta
- Vienen en camino
Me quiero quedar con ellos, todos y cada uno de ellos, los quiero, son míos, y quiero el número 1, quiero saber cuál fue esa experiencia de 5 estrellas que nunca pude repetir con nadie más, Adriana no puso objeción alguna, pero si una condición, yo tenía que convencer al hombre que venía en camino de dármelos, pues él los quería también.
En lo que a mi concernía todo aquello era ficción, pura ficción, yo no soy capaz de esas cosas, no tengo en mi la falta de humanidad para arrancarle la yugular a un hombre de un tajo con mis dientes solo porque el azar lo puso ese mes frente a Adriana y este cometió el pecado mortal de devolverle una sonrisa, yo no soy esta persona descrita en los 19 diarios. Pero ella insista que sí con una sonrisa de calma y me invito a seguir leyendo mientras iba a preparar café.
- Pero ¿cómo es que no recuerdo nada de esto?
- Para eso son los diarios, escribes para recordar, si no los tienes no recuerdas
Fue entonces cuando sonó el timbre, Adriana responde a la puerta y escucho un intercambio de voces que se fueron intensificando y fluctuaban entre una conversación íntima y una discusión de la que no quieres que tus vecinos se enteren. Entre la duda de si debía salir o esperar algún tipo de señal me volví a desaparecer en la lectura de aquellos códigos, un signo para tareas pendientes, otro para tareas no completadas, había formas de conectar eventos con un simple trazo, debí estar realmente inspirado para lograr semejante simplicidad, entonces la discusión dominada por el hombre llamado Cristian empezó a ser más evidente, al igual que sus razones, él estaba fraguando un chantaje por los diarios, y Adriana no se los iba a dar, todos queríamos aquel material, el para explotarlo, ella para fantasear y yo para conocer de lo que soy capaz, traté de absorber cada línea disponible a mis ojos antes de que la inminente acción se hiciera obligatoria, y tuve que estar de acuerdo con aquella voz que se colaba por los espacios voyeristas entre el marco y la puerta cuando dijo “no sé cómo eres capaz de semejantes cosas y además de protegerlas como si fueran sagradas”.
Adriana trataba de distraerlo negociando, la mitad para ti y la mitad para mí, 24 y 24, pero Cristian no aceptaba, era todo o la policía, y pude escuchar a Adriana cuando le dijo en voz fuerte y clara “¡Ay está bien Coño! ¡Llévatelos todos! Están aquí en el estudio, ven”
Y entendí su plan, como siempre, ella los atrae, yo… me encargo de lo demás
El dolor de cabeza había desaparecido por completo, mis ojos podían detallar un cabello a 20 kilómetros, sentía cada paso que daban en mi dirección y la compresión y expansión de sus pulmones inhalando y exhalando lo que él no sabía eran sus últimas bocanadas de aire.
Lleve mi mano al bolsillo izquierdo del pantalón y le quite la tapa al bolígrafo, la boca de mi estómago se había abierto hambrienta y salivaba tanto que tuve que usar la manga de mi camisa para limpiarme la barbilla, podía sentir la sangre hirviendo desde la planta de mis pies llenando de un vapor que escapaba de mi cuerpo a una velocidad inmedible por cada uno de mis poros. Pasó solo un segundo desde que la mano de Adriana giro el pomo en la puerta hasta que mi bolígrafo azul estuvo clavado a la derecha de la tráquea de Cristian, que sacaba la lengua y abría sus ojos hasta que se desorbitaron de sus cuencas, que giraba sobre su propio eje tratando de coordinar sus manos para quitar aquel objeto que era mi emisario para robarle la vida. Mi espalda estaba contra el muro y la duda desapareció de mí, puse mi mano en su frente mientras Adriana expectante mordía sus labios y lengua exhalando como un toro sobre estimulado antes de la faena, lo lleve contra el muro y ante su intento de pelear solo tuve que esquivar sus manos torpes, retire el bolígrafo de un tirón y volví a insertarlo del otro lado de su tráquea, los orificios excitados por el aire apresurado tratando de llegar a ninguna parte expedían chorros de sangre que se achicaban y se agrandaban como el espectáculo de una fuente, boqueaba y sentí su temperatura cambiando en la palma de mi mano, sus labios transitaron del blanco al morado y sus ojos se perdieron en algún lugar detrás de su cabeza, lo deje caer y mientras su cuerpo inerte se derramaba a mis pies. Le die a Adriana
- los quiero todos
- te hago la última X si me dejas el 28 –respondió- yo puedo terminar de escribirlo
Al llegar a mi apartamento, sin terminar de limpiarme de lo que había sucedido un par de horas antes y temiendo que la mañana se vuelva a robar mis recuerdos, saque los 27 tomos y los tiré sobre la cama buscando desesperadamente primero, di vuelta a cada uno para buscar el número que los identificaba hasta que, al fin, allí estaba, aquella descripción que mi cuerpo ansiaba, salte directamente a la última página para leer:
No pensé que fuera tan sencillo, escribirle después de 7 meses para pedirle que habláramos con aquel cliché de que teníamos que cerrar ese ciclo definitivamente. Llegó a mi apartamento y entro a la habitación, Vero esperaba detrás de la puerta…
Cerré el diario inmediatamente y escrito en bolígrafo azul sobre un desgastado cartón amarillo, en mi puño y letra, y con calificación de 5 estrellas, estaba aquel nombre que había resumido simplemente a la palabra “Amor”.
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Proxima Premisa: Relato Erótico
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2016.06.30 20:04 Danteestrada Holders

Hola, seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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2016.06.30 19:53 Danteestrada Holders

Hola. seré breve en mis intenciones. Redacto mi testimonio aquí por si algo me llegara a pasar. Han escuchado esa vieja historia de "The Holders"? Espero que si, de lo contrario, procederé a redactar un poco acerca de lo que mi abuelo me contó, él me lo dijo antes de morir hace exactamente 7 meses y 5 días. Soy originario de un viejo pueblo en México, no diré la dirección, ni mi nombre por seguridad. Pero si diré -para que no llamen falso a mi testimonio a falta de pruebas- que el pueblo se llama "Santa Anna", sean libres de buscarlo al sur de México. Mi abuelo era un hombre de temperamento fuerte, pero casi no estaba en casa cuando vivía con el y mi abuela. Salia por varios meses y regresaba un par de días. Ya era normal para mi y mi abuela. Pero cuando le preguntaba por qué salia tanto, de niño me contó acerca de una especie de tradición que él seguía, una búsqueda inalcanzable que no solo él, si no varios seguían. Al principio pensé que era una simple historia de niños, yo actualmente tengo 37 años. Pero con lo que diré después, créanme que no es así. La historia que me contó el dice asi: -Tratare de narrarla como él me la narro a mi- <> Fue después de eso que mi abuelo murio. Lo velamos un día después. Es tradición que estemos toda la noche con él, rezando por su alma. Lo que me extraño en ese entonces, es que al velorio asistieron personas que yo no conocía, fue en el pueblo, al aire libre, asistieron familiares, pero había 9 personas hasta donde recuerdo, que jamás había visto, naturalmente vestían de negro, pues era un velorio, al principio no se me hizo raro. Ellos solo estaban en grupo a un lado al final observando el ataúd. Quise acercarme a ellos un par de veces, pero sentí terror recogiendo mis venas, sentí una tensión y un sentimiento de peligro. Al final de la noche ellos se habían ido, ni siquiera vi a donde ni como, Santa Anna es un pueblo pequeño y callado, a lo que voy, es que un carro, una camioneta se hubiera escuchado, pero no. Absolutamente nada, tal vez caminaron, pero es un pueblo apartado. Viví mi vida normalmente, tengo una esposa y un hijo de 9 años, vivo en la ciudad. Trabajaba en una conocida empresa de seguros. Pero a medida que pasaban los días, notaba algo raro, no "presencias", espíritus o cosas paranormales. No, a mi me seguían. Juro que al salir del trabajo, notaba que había gente esperándome al salir del trabajo, al salir de mi casa. Llamé a la policía, pero no pudieron hacer nada. No había pruebas de algo. Todo esto todo sentido semanas después. Esta no es la primera vez que hago un Post acerca de esto, ya antes lo había echo en una pagina, pero días después, me di en la sorpresa de que lo habían borrado, y bloqueado mi cuenta. Dos días después, alguien me contacto a mi correo electrónico: "Yo te creo, soy uno de ellos, estaba ahí esa noche" decía el mensaje. Al principio me asuste, no le creí, pensaba que era un bromista, y le pregunte "¿Como son? ¿Dime por que estaban ahí?" Tenia la esperanza de que efectivamente fuera un bromista, pero no fue así. "Tu abuelo se llamaba ****** Él fue uno de nosotros. Y nos dijo que tú serías el siguiente" Estaba en mi trabajo en ese momento, pero al terminar de leer el mensaje, entre en shock. Me recomendaron ir a casa a descansar. Mis compañeros en el trabajo me preguntaban que me había pasado. Pero estaba helado de miedo. Al llegar a casa, no quise contar esto a mi esposa. Inmediatamente fui a mi computadora y le conteste "¿Quien eres? ¿Quienes son ustedes?" Paso todo ese día y en la mañana siguiente al abrir mi teléfono, me llego un mensaje "Debes ser rápido, Ellos te están buscando" Rápidamente llame a la policía, pero de nuevo nada pudieron Hacer, no habla pruebas claras de algo. Decidí no hacer caso. Pero días después un nuevo mensaje me llego "Ellos saben donde vives, tú esposa se llama ****** Vives en ******. Déjalos y huye lo mas rápido que puedas". En ese momento supe que esto no era una broma. Así que decidí investigar los mi cuenta, que eran los Holders. Y al finalizar mi búsqueda, quede aterrado. Efectivamente era eso que mi abuelo me contaba desde niño, esas historias de terror acerca de centros de salud mental, cosas aterradoras, objetos mágicos. No era una coincidencia. Era real! Fue una dirá decisión, pero era lo mejor, deje una nota en mi casa diciéndoles a mi familia que me iría, que no estaban seguros sí yo estaba ahí. Fui a mi pueblo natal, a la casa de mi abuelo, ahí no había nadie. Mis padres murieron cuando era niño, vivía con mi abuelo y mi abuela. Según mi abuelo, mi padre había muerto en un accidente de carros. Pero una noche que él estaba tomando, me dijo algo acerca de que me había mentido todo este tiempo, decía "A él lo mataron" tenia 21 años en ese entonces, nunca quise hablar de eso de nuevo. Al llegar a la casa de mi abuelo, lo primero que note, es que la habían saqueado, los muebles estaban destrozados, la cama incluso estaba echa pedazos, todo estaba como si fuese un asalto, pero todo lo de valor aun estaba ahí, la televisión, la radio, incluso los sartenes y sillones. Pregunte a algunos vecinos acerca de esto, ellos estaban tan sorprendidos como yo, puesto que no tenían idea de eso. Llamamos a la policía que de inmediato hicieron pruebas de todo, me comunicaron que no habían encontrado huellas de nadie, ni una sola pista, que era como si un tornado pasará y simplemente habla acabado con todo. Fui al Solar, recordaba que de niño, mi abuela me decía que ahí mi abuelo había aterrado sus tesoros. Y en el momento que decidí ir, fue cuando mi búsqueda, sin querer, había empezado. Me tomó cerca de un día entero excavar con pala y pico los 10x15 metros cuadrados del Solar, son casas de pueblo, es normal que sean grandes. Pero lo encontré, era una caja de madera sellada, a pesar de estar bajo tierra, se notaba que era reciente. Al abrirlo, me esperaba joyas, o incluso fotografías antiguas de la familia. Pero no, no fue así. Había algo extraño, eran hojas, eran cerca de mas de 300 hojas, escritas en letra cursiva con una tonta que ya se notaba antigua. Lo empecé a leer, y en la primer página venia escrita una frase con tinta roja "Luego de obtener un objeto, inmediatamente después, rompe la hoja de dicho objeto, desaste de ella, quemala, sí tú no pudiste mantenerlo contigo, no dejes que nadie más se apodere de el" Se me hizo extraño todo esto, pero cada hoja venían con una especie de números, mas tarde me di cuenta que eran coordenadas, e instrucciones. Todas empezaban con el mismo texto "En cualquier ciudad, en cualquier lugar, donde sea que haya una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto, pero cuidado, una vez que tienes uno de ellos, los demás intentarán ir por ti y matarte para tenerlo" Fue cuando supe que todo tenía sentido. Tenia que seguir con aquello con lo que mi abuelo le hablaba. Recogí esas hojas, tome mi carro y me fui lo mas rápido que pude de ese lugar. Intente dormir en un motel de paso, ya era noche. Pero cuando iba a dormir, al asomarme por la ventana, pude ver a alguien cerca de la carretera, solo estaba ahí, observando, esperando. El miedo me invadió, salí de la habitación, y me largué de ese lugar. Desde entonces no puedo pasar mas de un día en el mismo sitio, debo ir de un lugar a otro sin descanso, o ellos me encontrarán. Claro que fui por un objeto, con la esperanza de que así todo esto termine, seguía las coordenadas que tenia en aquellas hojas, nunca me aparto de ellas. La primera vez que fui por un objeto, fue en el Hospital Estatal Austin ubicado en Texas, según las hojas, aquí podía encontrar un objeto llamado El Holder of Brutality, seguí al pie de la letra cada instrucción que venia en las hojas, ahí advertía que un castigo peor que la muerte vendría de fallar. Entre, creí que el recepcionista me tacharía de loco, pero me observa con detenimiento, y me invito a pasar. A medida que seguía caminando, sentí una presencia de peligro, me sentí en el interior aterrado, pero no podía parar, ya había seguido mi camino. El recepcionista checaba el numero de camilla de todos los pacientes, era una locura, pero pude observar que aquel pasillo era casi infinito. Las hojas me advirtieron que jamás debía tocar nada, no debía hacer preguntas, hablar, no si no se me permitía. Al final llegamos con un hombre, que de la nada grito con todas sus fuerzas "Corre! Sálvate! Están aquí!" derrepente se escuchaba como una guerra, explosiones y balazos, las hojas me advirtieron que no me moviera, que estuviera calmado y con los ojos cerrados, que nada me iba a pasar de tener valor, no sabia que estaba pasando, solo escuchaba gritos de dolor y explosiones sentí terror, pero confíe en que nada malo me pasaría. Cuando eso termino, escuche un llanto y palabras "No, detenganse" abrí los ojos, y casi lloraba de miedo. Habla cuerpos destrozados por donde sea que viera, paredes destrozadas, cuerpos que aun se movían muriendo, pero ningún sonido, mas que el llanto, era de mujer, una joven adolescente, era bella, era muy hermosa, pero de nuevo recuerde que la hojas me advirtieron que no me dejara manipular y que tenia permitido preguntar algo "¿Quienes son peores? ¿Por que lo hacen?" Luego de terminar mi pregunta, 4 personas con aspecto de muertos, llegaron conmigo y sin poder oponer resistencia, me clavaron una estaca de madera en la mano derecha, otra en la izquierda, y dos mas en los pies, el dolor era inenarrable, después me clavaron una estaca en el cuello, pero no moría, sentía ese dolor y la sangre corriendo por mis brazos. Luego, vi como tomaron a aquella bella joven y la violaban, le cortaban sus extremidades, hacían cosas que no quiero recordar. La cara de aquella niña pronto se cambio, pude ver a mi esposa, pude ver a mi hijo, a algunos amigos, lloraba al no poder hacer nada, solo quedarme ahí esperando. Quise rendirme, quise suplicar que me mataran, rogaba por que todo esto acabara, pero no, yo quería un mundo mejor para mi familia, así como mi abuelo me protegió a mi y a mi abuela, yo debía ser fuerte. Después de lo que parecían eran días de dolor, uno de ellos le saco el corazón a aquella joven, se acercó a mi con el en la mano, me lo enseño y me pregunto "Que es lo que quieres?" Solo le respondí "Soy una víctima más, todos lo somos" Aquel hombre se trago a mordidas el corazón de la joven, y con lo que parecía ser un arma, la apunto en mi cabeza y jalo el gatillo. Desperté, estaba en mi carro, frente a aquel hospital, pensé que todo era un sueño, pero en el asiento del copiloto, estaba lo que parecía ser una lata de aluminio, la abrí y solo veía clavos oxidados ahí. Revise rápidamente las hojas y note que encontré lo que buscaba. De inmediato arranque la hoja y con un encendedor la quemé, hice lo que me decía. Mi búsqueda comenzó, pero falta mucho para que acabe. He sentido que no estoy a salvo, que me iré al infierno por esto, que Ellos me encontrarán. Pero sigo adelante. Llevo 2 objetos, no es nada fácil. Mi cordura poco a poco a ido disminuyendo. No veo la vida como antes, nada tiene sentido. Cuento esto, no con la finalidad de hacerme famoso, de que esto se haga público, aunque es algo que seria bueno. Hago esto para contar mi historia, para si algo me llegara a pasar. Quiero pedirle una disculpa a mi esposa e hijo, ustedes deben saber quien soy yo, les haré llegar una nota explicando todo. Esto es lo que tengo que hacer, perdónenme. Si algo me pasa, Te Amo a ti y a mi hijo, son lo mejor que me ha pasado. Quiero un mundo mejor para ustedes y no dejare que estos objetos de junten. Que le hagan a todos lo que a mi me han echo. Quiero que sirva de advertencia, NO VAYAN EN BUSCA DE ELLOS! no por favor. Muy pocos van en su búsqueda, y muy pocos regresan. Hay quienes siguen a aquellos que ya tienen un objeto, si es que tienes ya uno, te quiero advertir que no te quedes en un solo lugar ni un solo día. Vete, vete lejos de las personas que quieres, no te relaciones. Y ayuden a que nadie más quiera buscar los objetos. No sean "Valientes". Eh encontrado historias de los Holders, pero no son muy confiables, hay guías, pero no les hagas mucho caso. Y no en todos los centros mentales puedes encontrar un objeto, hay uno para cada uno. Según las hojas, solo quedan 384. He notado que algunas veces hay menos, sin que yo las hubiera arrancado. Cuando obtuve estas hojas, hablan 396 y ya solo hay las 384. Hay mas aparte de mi, buscando los objetos. POR FAVOR NO VAYAN TRAS DE LOS OBJETOS. vivan su vida normal, valorenla. Debo parar aquí, me gustaría contarles mas, y contar mas advertencias, pero se me acaba el tiempo. Adiós Amor, si lees esto... Perdón por irme, te amo.
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